Fuimos con Fabo a Copa Airlines. 56 dólares cuesta cambiar el pasaje, así que filo: no podré ver el partido entre el Colo y la Liga.
Después fuimos a la Capilla del Hombre, la última obra de Guayasamín, inaugurada tras su muerte, específicamente, el 29 de noviembre de 2002. Una construcción que auspiciaron varias entidades y países, entre ellos, Chile,
que donó todo el cobre utilizado en el recinto.
Wilmer Constante fue nuestro guía, un absoluto conocedor de la obra de Guayasamín, y un hombre muy amable – como todos los ecuatorianos que conocí.
En el piso superior, al cual se entra de inmediato, está la cúpula de la capilla, una obra compuesta por 24 paneles que el pintor alcanzó a esbozar, y que no pudo terminar debido a su muerte.
Después fuimos a la Capilla del Hombre, la última obra de Guayasamín, inaugurada tras su muerte, específicamente, el 29 de noviembre de 2002. Una construcción que auspiciaron varias entidades y países, entre ellos, Chile,
Wilmer Constante fue nuestro guía, un absoluto conocedor de la obra de Guayasamín, y un hombre muy amable – como todos los ecuatorianos que conocí.
En el piso superior, al cual se entra de inmediato, está la cúpula de la capilla, una obra compuesta por 24 paneles que el pintor alcanzó a esbozar, y que no pudo terminar debido a su muerte.
Ya en el primer piso, destaca un círculo rojo al medio de la sala, rodeada por 4 galerías similares a las naves de las iglesias.
La Capilla del Hombre es un recinto que concentra 3 tipos de arquitectura. Primero, la prehispánica, a través de las piedras volcánicas muy usadas antes de la llegada de los españoles, que componen el suelo del primer nivel, y que circundan la llama. En segundo lugar, está el estilo colonial, con las naves laterales que poseen arcos de medio punto. En tercero está el diseño contemporáneo, representado en el nivel superior con el suelo de madera, y la nula utilización de clavos para engarzar las tablas del pasamanos.
Una vez que sales de la Capilla, puedes subir al Árbol de la Vida, un pino en cuyas raíces están enterradas las cenizas de Guayasamín, quien falleció el 10 de marzo de 1999, a los 79 años, en Baltimore, Estados Unidos, por un paro cardíaco que lo sorprendió en medio de su viaje para una revisión oftalmológica.
Por la noche fuimos al café Mosaico, ubicado en el cerro Itchimbía.