Me levanté a las 10 de la mañana para ir al banco a arreglar la cagada que tengo con la tarjeta de crédito: bloqueada por facilidad de ser víctima de fraude. Después de varios intentos, trámites y llamadas telefónicas, no se arregló. Almorzamos en el centro comercial Quicentro, unos cebiches de camarón muy buenos, a los que sumamos camarones fritos, maduro con queso (plátanos en torreja fritos), tostados y palomitas o cabritas.
Luego, a la casa, para hacer los bolsos y enfilar hacia Ambato, la ciudad donde nació Paola, ubicada 136 kilómetros al sur de Quito. Es la capital de la provincia de Tungurahua, y allí viven 300 mil personas. Su principal actividad económica está en la industria del cuero, especialmente, de zapatos. A eso se dedica el papá de Paola, José Zurita, pero dice que su mente está en un negocio mucho más nuevo e interesante: las rosas, que planta en su provincia de origen y destina a la exportación.
Después de una agradable conversación con amaretto, que incluyó – ¡qué novedad! – hablar de Pinochet, nos fuimos a dormir.
En las fotos, aparece un valle donde hay gran cantidad de plantaciones, y Juanpi durmiendo.